sábado, 8 de abril de 2017

Mi viaje por Vietnam en moto

Llegué a Ho Chi Minh, antiguamente Saigon (antes de la guerra) con un vuelo desde Tailandia, de noche, así que tuve que ir al centro en taxi, por suerte me encontré con tres personas de USA que iban para el mismo lugar, al que van los mochileros, Pham Ngu Lao y pagamos muchísimo menos. Eran pasadas las 11 pm, la ciudad estaba tranquila, completamente iluminada, ciudad moderna con edificios llenos de luces de colores. Fui directo al hostel que había reservado (ver alojamientos en Vietnam)


Me gustó mucho, pero muy diferente fue al poner un pie en la calle la mañana siguiente, no solo el calor sofocante, sino el tráfico, el ritmo frenético, el ruido, las motos en la vereda, en la calle, para cruzar, literalmente hay que lanzarse y probar suerte, generalmente frenan, pero no son cuatro o cinco las que pasan, son cientos. A grandes rasgos yo pienso que hay más motos que personas en HCM.
La idea de comprar una moto y recorrer Vietnam de Sur a Norte rondaba en mi cabeza ya hacía un tiempo, y así lo hice. Después de más de dos horas de caminata buscando precio y una buena moto, di con una especie de taller mecánico, donde compré una "Honda" (no sean ingenuos como yo, que creí que eran originales) Wave por U$S 260 (con la tarjeta azul, casco, portaequipaje, cuerdas, puerto USB, portacelular y con la posibilidad de vendérsela nuevamente a la misma agencia en Hanoi al 50% en caso de que no pudiera venderla por mi cuenta). La probé una y mil veces antes de comprarla y me gusto desde el primer momento. No la bauticé, porque siento que ponerle nombre a las cosas materiales hace que nos aferremos más a ellas y que después sea más difícil soltarlas. Entonces será simplemente La Moto.
Al día siguiente de comprarla hice un recorrido por la ciudad, mercados, Catedral de Notre Dame, Antiguo Correo, callejones angostos por los que sólo pasa una moto. Ho Chi Minh fue mi primer contacto con el mundo vietnamita, su comida, sus costumbres, su tráfico, su gente. Después de tres noches en esta inmensa ciudad, era hora de ponerse el casco y salir a la ruta.





De Ho Chi Minh a La Gi
Km recorridos: 150 km
Horas de viaje: un poco mas de 5 hs
Noches en La Gi: 1


Amanecí muy ansiosa, temprano, fui a buscar la moto al estacionamiento, arme todo y salí a la ruta, con una pasada previa por una cafecito y una medialuna (o algo parecido)

Salida de HCM cruzando el río
Esta no es la ruta más linda, ni con los mejores paisajes, ni tampoco la de menor tráfico, pero la disfrute muchísimo igual porque era mi primer tramo, mi primer viaje en moto y estaba feliz. Indescriptible la sensación de libertad, el sentir el viento en la cara al viajar, el poder frenar donde se te da la gana y manejar tus tiempos. Eso si, tenes que saber que después de hacer mas de 100 km y siendo tu primer tramo, al llegar al destino vas a tener que volver a dibujarte la rayita y tu espalda estará pidiendo a gritos unos masajes. Estoy exagerando un poquito, pero si es real que no es el medio de transporte mas cómodo para viajar largas distancias, pero para quienes nos gusta viajar y renunciamos a ciertas comodidades, esta es una aventura más.


Tampoco es el medio más seguro y mucho menos en este país, el tráfico en Vietnam es caótico, todo es válido, andan en contra mano, ya sea en la ciudad o en el medio de la ruta, cruzan los semáforos en rojo, sobre todo las motos,  te pasan tanto por la derecha como por la izquierda, andan de a tres o cuatro personas en una moto, tocan bocina por todo, no sabes si te están saludando, si te están apurando, si te están avisando que tenes algo al en la moto, si te están por pasar por encima, si van a doblar o simplemente tienen ganas de molestar. La única regla que se cumple es el casco, todo el mundo lleva uno puesto. Ser peatón en Vietnam también es tarea difícil, cruzar la calle y sobre todo en ciudades grande es toda una ciencia. Yo me puse a observar primero a los locales y descubrí que tenes que lanzarte y desear con todas tus fuerzas que frenen, pasito a pasito al ritmo de una tortuga, esquivando autos y motos lograrás llegar del otro lado. A mi me recordó al juego del family game o el atari (sii, estoy re viejaa), ese en el que tenias que hacer que una ranita cruzara la calle sin ser atropellada. Y por supuesto, que a veces es muy difícil encontrar lugar para dejar la moto.


Pueblito tras pueblito, personas saludando y con mi sonrisa de oreja a oreja, llegué a Lagi, un pequeño pueblo de pescadores, en el que no ví ni un solo turista y en el que después de buscar un rato, encontré el Hotel Thien Nga (ver alojamientos económicos en Vietnam)
Solo me quedé una noche, no había mucho para hacer, era simplemente un lugar de paso. Salí a caminar, fui al mercado y me senté junto a una mujer que estaba haciendo unos rolls spring, rollitos rellenos de verduras y huevo, hechos con una especie de hoja de arroz. Probé uno (10.000 dongs) y estaba tan rico que me termine comiendo tres. Compré unas frutas y me fui a descansar, el primer día en la ruta fue agotador.



De La Gi a Mui Né
Km recorridos: 85 km
Horas de viaje: un poco mas de 4 hs
Noches en Mui Né: 2


Me desperté, desayuné, preparé todo y salí a la ruta otra vez. Al principio la ruta era muy parecida al primer tramo, pero ya más cerca de Mui Ne la cosa fue cambiando, de repente la ruta empezó a serpentear y se abrió un telón y el mar apareció.


Esa combinación de la ruta, con acantilados y el océano que tanto me gusta. Detuve la moto y saqué fotos, no podía seguir sin disparar aunque sea una vez la cámara. Unos km antes de llegar a destino ví un cartel con el nombre de una playa e indicaba unos km hacia la derecha, me metí por unas callecitas donde no había nadie, solo árboles, cada tanto una casita y vacas empecinadas con andar por el medio de la calle. Este fue mi primer contacto después de meses con el mar, en la costa había un pequeño pueblito pesquero, donde frené, saqué más fotos y seguí viaje.


No me hospedé en Mui Ne, seguí de largo unos 15 km más y me quedé en Long Son camping (ver alojamientos). Me quedé dos noches con mi carpita en este lugar tan lindo a orillas del mar, descansando y disfrutando mucho. Viendo atardeceres hermosos y sorprendiéndome con las vacas paseando por la playa.



Mi idea era visitar Mui Ne una de las tardes, pero varias personas me advirtieron que no fuera porque al ser lugar turístico, estaban los policías al acecho para frenarte y sacarte plata por cualquier cosa, entonces decidí no ir. Pero el segundo día tuve la maravillosa idea de ir a cargar nafta y comprar unos víveres, ya que el lugar era cerquita y no tenía que llegar a Mui Ne. Hice todo lo que tenía que hacer, y cuando estaba volviendo no vi la entrada al hostel (de esto me di cuenta después del episodio) y unos 150 mts más adelante... bingoooo...  había policías... silbato, gestito con la manito para que frenara al costado y lo único que pensé fue... Carajooo!!! Me pidió la cédula azul y el registro, ya me habían advertido mil veces que nunca se los diera porque una vez que lo tienen en su poder lo utilizan para sacarte dinero y siendo papeles tan importantes no te queda alternativa y les tenes que pagar, así y todo como una pajarita les dí las dos cosas. Lo primero que me dijo fue que mi registro no era internacional (cosa que por supuesto yo ya sabía), a lo que le dije que no hablaba inglés y que no le entendía nada, creyendo que esto podía funcionar y me dejara ir. Pero no, me pidió que me bajara de la moto y que lo acompañara enfrente, donde había cuatro policías más y uno de ellos estaba sentado en una mesita, cual oficina. Este último agarró mis papeles, me repetía que mi licencia no era internacional y me mostró en un cuaderno el supuesto registro internacional argentino. Cuando estaba abriendo el cuaderno, apoyó mis papeles en la mesa y me dije a mi misma, esta es mi oportunidad, y de un solo movimiento le saqué mis dos documentos importantes y de repente comencé a hablar ingles, y le repetí que mi registro era internacional, pero el  nuevo. Se puso furioso por mi accionar y me seguía repitiendo que no lo era. Me paré, y con total naturalidad y firmeza le dije que si estaba seguro de lo que decía que llamara a la embajada argentina, le dije donde estaba hospedada y que cualquier cosa me buscara ahí. Empecé a caminar hacia mi moto, otro policía me seguía, me senté y este último puso sus manos en el frente de la moto. Le repetí que llamara a la embajada, puse la moto en marcha y sutilmente le  pedí que se corriera, así lo hizo y arranque. Pero como les conté al principio me di cuenta tarde de que me había pasado de la entrada al hostel, entonces arranque para el lado equivocado, unos km después nada me parecía conocido y me di cuenta del error, pero lo más gracioso fue que para volver tenia que pasar nuevamente por donde ellos estaban, y así lo hice. Pase despacio, me hacían señas de que frenara y lo único que hice fue el gestito de llamado con la mano en las orejas y les repetí que llamaran a la embajada. Lo mejor de todo esto fue ver sus caras, creo que nunca se imaginaron que una mujer sola podía reaccionar así.

De Mui Né a Dalat
Km recorridos: 150 km
Horas de viaje: un poco mas de 6 hs
Noches en Dalat: 2


Arriba temprano y nuevamente a la ruta. al salir de Mui Ne podes pasar por las Dunas Blancas, el recorrido es muy lindo hasta ahí, vale la pena, yo no entré porque me pareció ridículo tener que pagar 25.000 dongs solo para ver dunas, las tengo en mi país y gratis.


Después de unos km por esta ruta el paisaje comienzo a cambiar. Montañas, verdes, lagos, arrozales, todo lo que en conjunto hacen un típica postal de Vietnam. Adoro esa sensación de cambiar de paisajes en cuestión de horas.



Casi todo el camino es cuesta arriba, Dalat esta a 1500 msnm, tuve que bajar la velocidad, porque la moto sufría con cada pendiente y yo no la quería forzar, imagínense si se le antojaba quedarse por algún camino de montaña.


El cuenta km me marcó que ya era hora del primer cambio de aceite, frené en una ciudad en medio del camino y la puse a punto (ver gastos del viaje en moto)
Casi llegando a Dalat el clima cambio por completo, el frío se hacia sentir, yo estaba en musculosa y toda mi ropa de abrigo estaba en la mochila grande, faltaba poco, así que me la banqué.
Entre verdes y montañas Dalat se dejó ver, recorriendo sus calles, fui directo al Hostel Woody (ver alojamientos). Es una ciudad muy turística pero hermosa, solo que no te sentís en el verdadero Vietnam. Es colorida, limpia, prolija, llena de jardines con flores de colores, un inmenso lago en su corazón.



Donde podes visitar el típico mercado (en el que encontrarás desde ropa hasta gusanos, anguilas y sapos vivos, que supuestamente son para comer), la estación de tren, casas extrañas, templos, pagodas, cascadas y donde podrás disfrutar un rato sentado a orillas de alguno de sus lagos. Caminé por sus calles, la recorrí en moto, y también visite por primera vez al mecánico, descubrí una pequeña perdida de aceite y no quise dejarla pasar, por suerte no era nada y me quede tranquila.

Estación de trenes
De Dalat a Nha Trang
Km recorridos: 135 km
Horas de viaje: un poco mas de 4 hs
Noches en Nha Trang: 2


Me desperté temprano y esta vez el camino era cuesta abajo hacia la costa nuevamente. Una ruta hermosa, con vistas maravillosas, más montañas, valles, ríos, curvas y contracurvas que permiten que te sorprendas con diferentes paisajes al pasarlas. Siempre agradezco a la vida por permitirme vivir estas cosas. La ruta estaba impecable, salvo en algunas partes. Bajando no le costó nada a la motito, que se la bancó muy bien subiendo. Si vas en esta misma dirección te cuento que es muy probable que salgas de Dalat con calor, que después necesites bufanda y campera y que unos km más adelante necesites otra vez ropa de verano. Al menos así me paso a mi.



Al llegar a Nha Trang sentí que llegaba a Rusia, más personas rubias y de ojos celestes que vietnamitas, carteles en ruso, rusos por doquier. Es una ciudad llamativa, grande para mi gusto y con el tráfico caótico que caracteriza a lugares de este tamaño en Vietnam. Turística a más no poder, aparentemente es el lugar de veraneo de los rusos. Dejé las cosas en el hostel y me fui a la playa con el mate, lamentablemente llena de gente, pero conocí a una familia (tres generaciones, madre, hija y nieta) con la que pase un hermoso momento. Al día siguiente aproveché para disfrutar de la playita, por supuesto de la más lejana a la del centro, y para hacer compras en el super.


Playa del centro


Hasta la que yo caminé

De Nha Trang a Quy Nhon
Km recorridos: 200 km
Horas de viaje: un poco mas de 6 hs
Noches en Quy Nhon: 2


Inevitablemente tuve que agarrar un gran tramo de la famosa y caótica AH1 ( las que todos recomienda no transitar) Al menos en el primer tramo la sentí bastante tranquila, hasta que a mitad de camino donde se juntaban autos, camiones y motos, vi un terrible accidente donde una persona que iba en moto murió, no voy a entrar en detalles, pero imagínense que tuve que frenar unos metros más adelante porque me bajó la presión por lo que ví.
La mayor parte de la ruta sobre la costa es completamente fotogénica, cada pocos metros me daban ganas de sacar fotos, frenar y disfrutar de las vistas, donde el mar azul se junta con las rocas, pegando fuerte y formando grandes olas.



Nuevamente tocó cambio de aceite, esto no podía esperar, por lo que frene en el primer pueblito que vi y lo hice.
Empecé a sentir hambre, vi una callecita que costeaba un canal y hacia ahí fui, de repente vi a una señora que cocinaba algo desconocido para mí en una especie de minis sartenes (no se porque, pero no saqué fotos). Lo estaba preparando en la vereda de su casa, frené y me senté en las típicas mesitas que son como para niños, Después de unos minutos intentando que me dijera cuanto costaba lo que estaba cocinando, parecían panqueques rellenos de camarón, cebolla de verdeo y brotes de soja, opté por sacar los billetes, mostrárselos y agarró 15.000 dongs. Por lo que creí que solo comería un mini panquequito por ese precio, pero no fue así, no solo que me sirvió tres al principio y con una inmensa ensalada, sino que cuando terminaba uno me servía tres mas, al noveno tuve que pedirle que no me diera más porque iba a explotar. Tanta comida por tan poco dinero, no lo podía creer.
En este tramo fue donde más ví como ponen a secar diferentes cosas sobre la ruta. Si, como leen, sobre la ruta. Recuerden que en Vietnam vale todo.




No llegué hasta Quy Nhon, unos km antes me desvié hacia Life´s a Beach (ver alojamientos), ya que sabía que ahí podía acampar. Un lugar paradisíaco, en la playa, con hamacas mirando al mar, donde podía cocinarme con la mejor de las vistas. No hay nada para hacer, más que nadar, tomar sol, caminar por la playa y trepar algunas rocas.




De Quy Nhon a Tam Ky
Km recorridos: 260 km
Horas de viaje: un poco mas de 8 hs
Noches en Tam Ky: 1


Como dormía en carpa y el sol pegaba muy fuerte al amanecer, decidí levantarme bien temprano para no incinerarme al desarmar la carpa y armar la mochila. Cerca de las 6: 30 hs salí a la ruta.
Largo camino, sin paisajes maravillosos, todo el tramo por la AH1.
Mi idea era parar una noche en Quang Ngai, pero al llegar no pude conseguir hospedaje por menos de U$S 10, así que decidí seguir y hacer el tramo más largo hasta el momento. Muy cansador, con cambio de aceite en el medio y una parada a comprar una especie de discos de arroz con semillas de lino. La señora que me los vendió me invito a comerlos en la mesita que tenía en la puerta de su local, y como no podíamos comunicarnos por el idioma, simplemente se sentó frente a mi, me miraba y sonreía, muy tierna. Le regalé una pulsera de las que tenía puesta y me agradeció unas cinco veces. Lindos momentos en el camino.
Después de horas de viaje, cansada, fastidiada, con sueño y dolor de espalda, llegué a un lugar unos pocos km antes de Tam Ky, Tam Nha Natural resort (ver alojamientos), que de resort no tenía nada, tal vez lo fue en algún momento pero ahora parecía abandonado, el pasto largo, construcciones deshabitadas y sólo dos lugares donde había habitaciones compartidas. Llegué y no había otro huésped, salió un vietnamita, que era voluntario en el lugar, con una sonrisa de oreja a oreja, me explicó todo, me acompaño a la habitación y cada cosa que le pedía no dudaba en decir que si. La amabilidad de este chico me hizo olvidar del aspecto fantasmal del lugar.

De Tam Ky a Hoi An
Km recorridos: 50 km
Horas de viaje: un poco mas de 2 hs
Noches en Hoi An: 2


No salí muy temprano porque el viaje era corto, lo que no sabia al salir era que iba a ser tan interesante. No agarre la ruta más concurrida, sino la que seguía recta desde el hostel costeando el mar. Para mi sorpresa las callecitas por las que viaje eran muy auténticas, gente en la calle, sentada en la vereda, durmiendo en las hamacas, secando pescado al sol.



Y algo que me llamó mucho la atención en este recorrido fue que en los lugares donde menos me imaginaba había tumbas, por momentos parecía que siempre estuvieron ahí y construyeron casas alrededor, y en otros, daba la sensación de que habían construido la tumba en el jardín de su casa, tumbas en los médanos, tumbas al costado de la ruta, tumbas en el fondo, frente y costados de las casas.


Evidentemente en esta zona no había un terreno determinado para el cementerio. Después de casi una hora de andar la ruta, o calle mejor dicho, se terminó en un canal que entraba desde el mar, un pequeño pueblo pesquero, muy activo, todos estaban haciendo algo y al verme pasar, levantaban la mirada y sonreían.
Cruce el gran canal a través de un inmenso puente, y llegué a uno de los lugares mas turísticos de Vietnam,  a Hoi An,. Tantos turistas me espantan, escuchar más ingles que el idioma local no es lo que más me gusta cuando viajo. Pero no se porque, Hoi An me atrapó, tiene un encanto único, sus callecitas antiguas, su historia, sus ríos, los colores, las lámparas de papel por donde mires, su casco histórico protegido por la UNESCO.




Y cuando el sol se esconde, sus luces te enamoran, las cuales se reflejan en el río donde también ponen una especie de barquitos de papel con una vela encendida adentro. Al cruzar el río, la ciudad se reflejaba en él, las luces del puente se encienden, las velas iluminaban el agua, todo hacia que me olvidara de las miles de personas que también estaban contemplando lo mismo que yo.




Salir a caminar por Hoi An es un placer, si vas solo por unos días y sos de los que te gusta comprar cosas para vos y regalitos, es el lugar ideal, souvenires de lo que quieras, lámparas, bolsos, vajilla, ropa, comida. Si te gusta la ropa y el diseño, este es el lugar ideal para hacerte ropa a medida, en todas las calles hay un local donde las confeccionan.




Y si sos de los que le gusta comer bien y sobre todo barato, no dejes de ir al mercado, donde podes encontrar platos desde 15.000 dongs. Y por supuesto no dejes de probar una de las comidas típicas de esta ciudad, Cao Lau, una especie de noodles pero bastante más gruesos, brotes de soja, hojas verdes, tofu y crutones que le dan el toque crocante, yo lo comí así, vegetariano (realmente no estoy comiendo mucha carne y mucho menos en Asia) y el valor es de 20.000 dongs, se le puede agregar carne de  pollo, cerdo o vaca.



Cao Lau
También podes visitar el puente japonés, que no es gran cosa pero es digno de fotografiar, si queres cruzarlo por su interior y entrar a otra partecita del casco histórico, tenes que pagar (como muchas cosas en Vietnam)


En Hoi An la moto tuvo otra visita al doctor, esta vez el portaequipaje se había quebrado y no tenia más opción que repararlo. El gentil, pero serio muchacho, la desarmó, soldó todo, armó nuevamente y saco un billetito de 50.000 dongs mostrándome lo que tenia que pagarle. Ok dije, le pague y me fui. Sabía que me estaba cobrando más de lo que realmente era.

De Hoi An a Hué
Km recorridos: 140 km
Horas de viaje: un poco mas de 3 hs
Noches en Hué: 2


Otra vez sonó temprano el despertador, como me cuesta madrugar, armé la mochila, desayuné y salí, pero previamente tuve que pasar a ver al muchacho que me había arreglado el portaequipaje, ya que al poner la mochila, la cosa no funcionaba muy bien, el plástico se doblaba y no quería que se quebrara. No puso la mejor cara al verme llegar, sin entender lo que le explicaba, agarro un fierro y se puso a hacer palanca para enderezar lo que yo le estaba señalando, hizo saltar un pedazo de pintura, por supuesto que me enojé, sobre todo porque yo sabia que me había cobrado caro el día anterior, no podía hacerle entender lo que quería que hiciera, pero por suerte, después de unos minutos, una chica vietnamita sentada a unos metros de nosotros, me habló en ingles, a lo que le pedí por favor si podía traducirle lo que estaba diciéndole, logré que entendiera y puso un suplemento donde yo le estaba explicando. Con la cuestión solucionada salí a la ruta.


El primer tramo lo hice por la bendita y caótica AH1 nuevamente, pero al llegar a Da Nang desvié hacia la costa, por supuesto que todo cambia cerca del mar, hasta el aire. Unos kms mas adelante, en dirección al famoso Hai Van Pass (mar de las nubes) el paisaje comienzo a cambiar, del marrón a un verde intenso, la ruta como una víbora gigante, serpenteaba de un lado a otro, dejando descubrir detrás de cada curva paisajes maravillosos.



Una vez mas, gracias a la vida, tuve la suerte de que me tocara un increíble día de sol, había leído en muchísimos blogs que en la cima casi siempre llovía y que era muy común pasar entre las nubes, debido a la altura. No fue mi caso, cielo celeste, despejado, lo que me permitió contemplar unas vistas panorámicas alucinantes de esa mezcla del verde con el azul del mar, esas imágenes que parecen cuadros. Sin duda, el mejor tramo de la ruta costera, Al ser gran parte del camino cuesta arriba, mi pobre motito no podía ir más que a 40 km/h, por lo que realmente pude aprovechar y contemplar cada postal que el paisaje me regalaba. Tres sentimientos muy marcados son los que experimente en este trayecto, asombro, felicidad y libertad.
Cuesta abajo y adentrándome nuevamente en la AH1, una hora después llegue a Hué. Fui a un hostel que había visto en booking, no me gusto y me terminé quedando en Kim´s Homestay (ver alojamientos)



Como en muchos lugares de Vietnam, para casi todo tenes que pagar, por lo que en Hué me limite a ir al supermercado, a pasear a orillas del Río Perfume y recorrer las afueras de La Ciudad Imperial, solo las afueras, porque la entrada costaba 150.000 dongs.




Dude mucho si quedarme una o dos noches en Hué, me acosté la primer noche y dije, mañana me decido. A la mañana siguiente me deserte y llovía mucho, día gris que me terminó de convencerme de quedarme una noche más. Tenía bolsas para cubrir las mochilas de la lluvia, pero no tenía nada para cubrirme a mi misma, así que me fui al mercado Dong Ba, de paso a pasear un poco porque es un lugar muy grande en el que venden de todo, me compré un pantalón y una campera impermeables por 70.000 dongs, en realidad un pilotito, porque el material de ambos es lo mas parecido a una bolsa de consorcio. Almorcé en el mercado y me fui a descansar al hostel y a escribir lo que están leyendo en este momento.




De Hué a Dong Hoi
Km recorridos: 170 km
Horas de viaje: un poco mas de 4 hs
Noches en Dong Hoi: 2


No tengo mucho para contar de este tramo, agarré la ruta solo con la idea de llegar a Dong Hoi lo más rapido posible, por lo que tomé la AH1, la cual estaba tranquila, yo supuse que fue así porque era domingo. Rápido, temprano y tranquila llegue a Dong Hoi, con la idea de hacer una noche y salir al día siguiente temprano hacia Phong Nha. Pero la lluvia nuevamente al despertarme, hizo que me quedara una noche más. Dong Hoi es una ciudad pesquera, en la que casi nadie haría noche si no estuviera viajando en moto, o si llego de casualidad viajando a dedo, silenciosa, donde los vendedores no te atosigan, ni tampoco quieren aprovecharse del turista, en la que no hay demasiadas motos y el tráfico está bastante más controlado. Es una ciudad muy bonita pese a que fue bombardeada durante la guerra a causa de su ubicación. Me hospedé en el Hostel Buffalo (ver alojamientos) frente al Río, aproveché para tomar mates y comer a orillas de éste.





De Dong Hoi a Phong Nha
Km recorridos: 110 km
Horas de viaje: un poco mas de 3 hs
Noches en Phong Nha: 1


Me desperté temprano y al ver el sol, desayuné, preparé todo y salí. Hacia unos días que venía dudando si agarrar la ruta que todos hacen o hacer el doble de kms y meterme por la montaña. Al despertarme ese día, seguía con la duda, entonces agarré la ruta y en la bifurcación me decidí, me fui por la montaña. Fue la mejor decisión que pude haber tomado, es muy difícil plasmar con palabras y fotos lo que yo sentí.



A medida que avanzaba la sensación era cada vez mas fuerte, de esas que te dejan sin aire por la emoción, no sentía que estaba en la montaña sino dentro de ella. Después de cada curva y contracurva la vegetación era tan verde y tan densa que sentía que iba a ir a parar a la copa de los arboles. Crucé más vacas que vehículos, de hecho fueron contados con los dedos de la mano, no hay estaciones de servicio en el camino, ni pueblos, yo me llené dos botellas con nafta, pero no tuve que usarlas. Vale la pena cada km de esta solitaria ruta.


En un momento me detuve a contemplar una vista maravillosa, y tuve la necesidad de agradecerle a la vida por permitirme vivir estas cosas, a mi papa por haberme heredado el gen de la aventura y a mi misma por animarme a estas cosas, cuanto me perdería si no tuviera el valor de hacerlas.
Llegué a Phong Nha con una sonrisa que la podían distinguir de a metros, llena de felicidad y sintiéndome plena. Que difícil se me hace a veces explicar con palabras algunos sentimientos.
Phong Nha es un pueblito hermoso perdido entre las montañas, completamente turístico, donde venden más tours que comida, donde las mismas galletitas que compraste dos días atrás te las cobran más del doble. El hospedaje es barato, yo me quede en Linh´s Homestay (ver alojamientos)


Salí a recorrer en moto, anduve a orillas del río, que tiene un encanto especial, me metí por callecitas en las que nadie circula, y cuando estaba por regresar al hostel, manejando muy tranquila la moto, escuche que varias personas gritaban... Ey Ey Volleyball, gire la cabeza y había unas 8 personas jugando, mezcla entre vietnamitas y extranjeros, frené y por supuesto me sumé, a los veinte minutos eramos más de quince personas jugando, riéndonos y divirtiéndonos, estuvimos más de hora y media, empezó a bajar el sol y regresé al hostel.



De Phong Nha a Pho Chau
Km recorridos: 180 km
Horas de viaje: un poco mas de 5 hs
Noches en Pho Chau: 1

De Pho Chau a Cam Thuy
Km recorridos: 260 km
Horas de viaje: un poco mas de 7 hs
Noches en Cam Thuy: 1



Puse los dos tramos juntos, porque ambas fueron simplemente paradas obligadas, ya que es imposible hacer más km en un día, no solo por la moto, sino por tu cintura, tu trasero y tus piernas. Mi destino era Mai Chau, decisión que tomé a último momento por cuestión de tiempo, ya que quería ir también a Tam Coc, pero será en mi próxima a Vietnam algún día, todo no se puede,
Salí de Phong Nha tarde, necesitaba dormir un poco más, el desayuno del hostel era hasta mas tarde de lo habitual, así que aproveche.
La ruta, hermosa, montañas, verde, subidas, bajadas, curvas, lagos, vacas cruzando por el camino, pueblitos perdidos. La montañas son muy diferentes a las que conocía, tienen formas, separaciones, parecen como estructuras individuales y no toda una.



En el primer trayecto pasé despacio por un pueblito, y un grupo de personas me llamaron, estaban en el frente de una casa, comiendo y tomando cerveza, me acerqué, y me invitaron una cervecita y unos pedacitos de carne. Uno de ellos tenía la camiseta de Argentina, costó, hasta que le hice entender que era la camiseta de mi país.


En Pho Chau me hospedé en un hotel en el centro (ver alojamientos), nada que contar, ciudad común y corriente con su mercado central. No más que eso.
El segundo trayecto, largo, cansador, con algunas lloviznas de a ratos, pero por suerte no paso de eso. Al ser tan largo el camino, me quedé sin bateria en el celular, no pude calcular los km que me quedaban, lo hice a ojito y me quede sin nafta (el controlador de nafta no funcionaba muy bien), pero el viento soplaba a mi favor y no tuve que caminar más de cinco cuadras con la moto a cuestas hasta la siguiente estación de servicio.
Llegué fundida, cansada física y mentalmente, después de preguntar en varios hoteles (carísimos) me quede en Cuong Hai (ver alojamiento)

De Cam Thuy a Mai Chau
Km recorridos: 116 km
Horas de viaje: un poco mas de 4 hs
Noches en Mai Chau: 4


Salí temprano de Cam Thuy, todavía cansadísima, no me podía recuperar del día anterior. Lo que en auto parece una corta distancia, en moto se siente muchísimo y parece más del doble. Pero a pesar del cansancio disfrute demasiado de este tramo. Nuevamente el verde, montañas, curvas, precipicios, vistas únicas. Y para rematarla, casi llegando, una fotografía del pueblo de Mai Chau desde la altura. Mai Chau, un pueblito enclavado en una valle, perdido en la montaña entre arrozales, con paisajes únicos de un color verde fosforescente. Simplemente el ingreso a Mai Chau en moto fue mágico, imposible no detenerse a contemplarlo por unos minutos.



Fui directamente a la Homestay N° 14 ubicada en la aldea Poom Coong, donde ya había reservado. Me recibió la familia que ahí vivía, hermosos. Disfruté mucho ese primer día, ya que esstaba yo sola con ellos, diferente fue al día siguiente cuando se llenó por ser el fin de semana largo del 1 de mayo.
Al día siguiente me levante temprano, agarre una de las bicicletas y fui a unas cuevas que me había recomendado el muchacho. Me costo mucho encontrar la entrada, lo logré después de preguntarle a varias personas. Abajo les dejo la foto de la calle por la que hay que ingresar. El valor de la entrada es de 10.000 dongs.


Empece a subir los 1200 escalones que hay para llegar a la cima y una vez más me sucedió de esas cosas maravillosa e inesperadas que suceden viajando, a mitad de camino me encontré con cinco lindas mujeres, que al verme subir, un poco cansada, bajaron unos escalones, me agarraron de la mano, me compraron un jugo y se empezaron a sacar fotos conmigo.


No solo eso, tan solo después de 5 minutos de charlar, me invitaron a almorzar, después a dar un paseo en bote durante la tarde y para terminar el día una deliciosa cena. A veces no alcanzan las palabras para agradecer este tipo de gestos.


La cueva es muy linda, se puede ingresar y recorrer unos metros en su interior.


Al otro día hice una caminata de mas de tres horas por los alrededores, pasando por los centritos comerciales, adentrándome en diferentes caminos por la montaña, donde no me cruce ni a una persona, caminando entre los arrozales, cruzando ríos, observando a la gente del lugar y disfrutando de cada vista que Mai Chau me regalaba.






Mientras caminaba entre unos arrozales, una mujer que estaba sola sentada con su bicicleta me llamó, me acerque, intentamos cruzar palabras, lo cual fue imposible, lo solucionamos con señas y sonrisas, me regalo una fruta y unas galletitas y muy preocupaba porque me veía sufrir el calor, no paraba de ventilarme con su sombrero, pase más de media hora con ella, momentos que realmente disfruto cuando viajo.


El último día descansé, le hice cambio de aceite a la moto y le llené el tanque de nafta para hacer el último tramo juntas hasta Hanoi el día siguiente, donde lamentablemente tenía que venderla.

De Mai Chau a Hanoi
Km recorridos: 150 km
Horas de viaje: un poco mas de 3 hs
Noches en Hanoi: 3


El viaje en moto por Vietnam había llegado a su fin, me levanté con una mezcla de sentimientos. Los nervios porque no sabia si iba a poder venderla bien antes de que la visa se me venciera ( ya hacia dos días que la había publicado en un montón de paginas de internet y no tenía ni una consulta), y en el fondo las pocas ganas de venderla, ya que realmente fue una moto espectacular, no me trajo problemas y por supuesto la libertad que me dió viajar en ella.
Salí cuesta arriba del valle, nuevamente los paisajes increíbles desde la cima, y después de unas horas de manejo, nuevamente en otra jungla de cemento, a medida que avanzaba e ingresaba más al corazón de Hanoi, recordaba los primeros días en HCM, donde el trafico era caótico, donde no existen las reglas y es sálvese quien pueda. Hanoi es igual, realmente no pude determinar cual de las dos ciudades tiene el peor tráfico.
Me acomodé en el Hostel Summer Place (ver alojamientos) y me puse en campaña con la moto, la llevé a lavar, imprimí carteles de venta, le pegué uno en el frente y me fuí a varios hostels a pegarlos, en el primero que fui un chico se mostró muy interesado pero no quise ilusionarme (hice bien, nunca me volvió a escribir), después de un rato regresé al hostel y cuando miré mi celular tenía un mensaje desde una de las páginas, un chico preguntando por la moto, le ofrecí ir hasta su hostel a mostrársela y enseguida me contestó que si. Fui, estaba con otra chica, la probaron y los noté convencidos, pero me fui y seguí poniendo carteles en otros lados. Para mi sorpresa, esa misma noche, me escribió que le había encantado y que la quería. Se la entregue a la mañana siguiente temprano, feliz por la rapidez con la que la vendí, y triste porque sabía que otra vez me tocaba subirme a un bus. Mucho mas rápido de lo que me había imaginado.
Me relajé y comencé a disfrutar en Hanoi, aunque realmente mi plan era descansar, previo a mi viaje hacia Laos.
Busqué en internet que se podía hacer en esta ciudad y como siempre, todo era pagando entrada (algunos de esos luagres son el Museo Ho Chi Minh, Museo Militar, Museo de La Mujer, Marionetas de Agua, Mausoleo Ho Chi Minh, Ciudadela de Hanoi). Por lo que decidí solo dedicarme a recorrerla caminando, comer en lugares locales e interactuar con personas vietnamitas. Al único lugar que fui y pagué la entrada de 30.000 dongs fue a la antigua Prision de Hoa Lo. Un paseo por sus celdas te hace sentir la frialdad del lugar. Paredes altas, con muros oscuros, una gran puerta de hierro con rejas y una pequeña ventana donde entra un poco de luz es todo lo que tenían los prisioneros que allí estuvieron alguna vez retenidos. Podes ver en la sala de tortura la imponente guillotina donde decapitaban a los revolucionarios vietnamitas, y en fotos muestran como ponían sus cabezas en cestos de mimbre.



Fui a conocer la Catedral de San José, y enfrente de ella, en una pequeña esquina, me senté a tomar un café helado, el más delicioso que tome en mi vida, con esa textura espesa y ese dejo de chocolate típico del café vietnamita.




MI RUTA COMPLETA POR VIETNAM EN MOTO

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